CERTEZAS

99,999

Hace tiempo que noto cierta ansiedad generalizada por ir hacia lo seguro. Esta sensación, carente de cualquier sustento científico, se vió de golpe confirmada por una simple publicidad televisiva.

Resulta que, hace un par de años, los artículos de limpieza prometían la eliminación del 99% de los gérmenes y bacterias. Tiempo después, su poder letal se incrementó al 99,9%. Más tarde, su eficacia ascendió al 99,99% y, finalmente, desde hace algunos días contamos con una lavandina que elimina, sin ningún remordimiento, el 99,999% de cualquier microorganismo que pueda alterar la vida pulcra y sana que pretendemos para nosotros y nuestras familias.

Enseguida comencé a preguntarme si realmente los productos se habían vuelto más eficaces o, simplemente, la publicidad venía funcionando como termómetro de una enfermiza necesidad de control que día a día se esparce como una pandemia peor que la Gripe A.

Parece ser que la cosa está tan dada vuelta y retorcida, que en el vertiginoso camino por evitar los resfríos y cuadros de gastroenteritis – producto de una mesada mal desinfectada por la utilización de un desinfectante berreta, que solo elimina el 99% de los gérmenes y bacterias- ganamos en trastornos de ansiedad, ataques de pánico y fobias de todos los colores.

Es que inconcientemente sabemos que de lo único que podemos estar absolutamente seguros es de lo que se encuentra al final del camino y que nuestra existencia transcurre en un camino plagado de imponderables.

Como conclusión a esta disparatada hipótesis, se podría formular que la cantidad de nueves presentes en un producto de limpieza es inversamente proporcional a la posiblidad de resfriarse, pero directamente proporcional a la frustración y angustia que provocarán  la idea de que nunca nada se encuentra lo suficientemente limpio. ¿Para cuando el Procenex 100%?

Como ya es costumbre de ASD, invitamos a nuestros lectores a completar la lista que proponemos a continuación, de lo que perdemos en la vida por querer controlar nuestro destino:

-Las sorpresas. Sobre todo las lindas, porque las feas suceden igual, por más que planifiquemos cada paso que damos.

-La paz interior de aquel que transcurre de manera natural, disfrutando cada minuto sin preocuparse demasiado.

-Las ganas de vivir intensamente, hasta que nos encuentre la única certeza que, como seres finitos, poseemos al alcance de la mano.


2 comentarios acerca de “CERTEZAS

  1. La espontaneidad.
    La sorpresa, que ademas de ser una alteraciòn a la paz, asusta, cuando la misiòn principal de la sorpresa es simplemente… sorprender…
    Las emociones, las mas profundas, se ven contenidas, como si sentir, solamente sentir fuera tan peligroso…
    Y en mi caso personal por el exceso de control, he perdido de todo, inclusive el tiempo, creo que el tiempo perdido es una gran pèrdida.

  2. Lo mío sería un poco más pragmático, actual, mundano y local. No apunto en este caso al 100%, sino que me conformaría con la cuarta parte.
    El poder político, que no cumple ni el 10.00% de lo que prometen, no hacen lo que deberían y tienden al bien personal o partidiario más que al Bien Común. De ellos me conformaría con un poco más de capacidad, honestidad, humildad y patriotismo.
    Nuestros Medios de comunicación: serviles al gobierno de turno, mediocres, cobardes, chabacanos, soberbios y de mal gusto. Incapaces de sostener reflexiones elaboradas o la utilización de un léxico ilustrado o por lo menos apropiado. Claro, se trata de pseudoperiodistas, cuando en realidad carecen de cualquier tipo de formación, convirtiéndose en mercenarios de la información (aunque ni para ello tienen las aptitudes para brindarlas).
    Nosotros, los ciudadanos, para que a la hora de votar o elegir, pensemos, en el Bien Comun y no el personal.
    Finalmente creo que lo perfecto no es humano (sino divino), pero el hombre tiene las potencialidades para buscarlo y tratar de alcanzarlo. Dejando de lado mezquindades y con un poco de espíritu solidario, de apoco podríamos aproximarlos a ese tan dificil 99,999.
    Gracias Revista por permitirnos de un lugar para reflexionar y poder expresarnos libremente.

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