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Puerto Santa Cruz
11 Marzo 2010
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Entrelineas

¿Político Modelo?

Jueves, 28 Enero, 2010

Por Paz Interior

Decía el Mariscal Helmuth Von Moltke, quien fue durante 31 años Jefe del Estado Mayor del Ejército Imperial Prusiano -considerado una de laspazinterior mejores organizaciones militares de la historia- que  “ Los oficiales del Estado Mayor se dividen en cuatro categorías: los inteligentes, los estúpidos, los voluntariosos y los vagos. Cada uno posee, sin embargo, dos de estas cualidades. Aquellos oficiales que son inteligentes y voluntariosos son idóneos para los más importantes cargos del Estado Mayor. Se puede emplear también a los estúpidos y los vagos. El hombre que sea al mismo tiempo inteligente y vago es apto para las más altas funciones del comando, porque tiene la naturaleza y sangre fría necesarias para hacer frente a todas las contingencias. Pero quien sea simultáneamente estúpido y voluntarioso constituye un grave peligro, y debe ser inmediatamente relevado.”

La máxima de Von Moltke es precisamente el punto de partida que creemos aplicable para confeccionar el estereotipo perfecto del dirigente político argentino.  Quien desee formarse como dirigente político (ya sea en las más altas esferas de la función pública o en cualquier estructura partidaria) en la Argentina deberá, en principio,  ser sumamente perceptivo y seleccionar a su equipo con las cualidades que describe este prestigioso estratega, pero exactamente al revés.

En los tiempos que corren, para llegar a la cima de la conducción política, hay que saber rodearse de personajes voluntariosos, por supuesto que si son estúpidos mejor. El voluntarioso,  así como el obsecuente, le garantizará lealtad absoluta, rumores y chismes de último momento,  y será  capaz de traicionar hasta a su madre con tal de complacerlo. Por supuesto que además su estupidez le garantizará sumisión. Es muy difícil que un obsecuente e incapaz quiera brillar o “serrucharle” el piso.

En segunda línea coloque a los vagos e incapaces: estos servirán de “zona de amortiguación” entre la primera línea y los últimos escalones de su pirámide de colaboradores. Todas las consultas, dudas, propuestas o proyectos que surjan de abajo, quedarán en su escritorio. Tampoco tendrá demasiada iniciativa como para destellar y opacarlo, así que es un reaseguro de su liderazgo.

En tercer lugar deben quedar los vagos pero inteligentes porque ya en esta instancia se necesita algo de proactividad y capacidad como para que su gestión pueda mostrar algún tipo de logro. Si bien los vagos-inteligentes podrán hacer algún berrinche de vez en cuando, pretendiendo reconocimiento y exigiendo que se escuchen sus propuestas. Este tipo de sobresaltos será realmente efímero ya que se dan por vencidos lo suficientemente rápido como para acomodarse nuevamente en su espacio técnico.

En último lugar, bien controlados y contenidos,  deben quedar los inteligentes voluntariosos. Estos son de extrema utilidad, se los puede aprovechar al máximo pero siempre haciéndoles notar que están en un lugar ínfimo en la cadena de responsabilidades. La técnica perfecta para mantenerlos sosegados es minar su autoestima. Nunca se les debe reconocer su trabajo. Aunque de vez en cuando se los puede motivar con alguna palmadita, como los perros, no deben dejar de saber quién manda y quién los puso en su lugar. Por supuesto, ante el menor indicio de que sus figuras comienzan a concitar simpatías o reconocimientos, hay que eliminarlos inmediatamente de la estructura. Los inteligentes y voluntariosos son necesarios para el político o dirigente consagrado, pero también son la amenaza más importante para su supervivencia.

Finalmente resta señalar que si usted es un dirigente político (en cualquiera de sus variantes) y al analizar la personalidad de sus colaboradores inmediatos, logra identificar este tipo de esquema de trabajo, tenemos que felicitarlo, logró conformar el equipo  perfecto que le asegurará perpetuidad casi ilimitada en su cargo y confirmará su mediocridad, condición realmente excluyente de esta exitosa, moderna y vigente fórmula para considerase un político modelo de nuestra bendita Argentina, país más que generoso!

El Correcaminos. Crónica de una muerte deseada.

Martes, 12 Enero, 2010

coyote-y-correcaminos-1Debo admitirlo, sentí una satisfacción y felicidad rayanas con la morbosidad. Es que cuando un deseo tan largamente postergado se concreta,  uno no puede más que sentarse a disfrutar del ínfimo instante de placer que así como llega se va, dejando el sabor amargo del vacío a completar por otra fantasía casi incumplible.

El Correcaminos finalmente y felizmente fue liquidado, explotó en mil pedazos, desapareció hasta su última plumita,  y se lo tenía merecido. Ahora espero ansiosa el momento de que le llegue su turno al Palomo Mensajero, a Tweety y a los Pitufos, especialmente a Pitufina.

Por lo visto, mi fantasía infantil de ver eliminados a estos nefastos personajes, no me pertenecía de manera exclusiva sino que era compartida por miles, quizás millones de personas en el mundo.

Aunque difícil de confesar, a riesgo de ser tildados de psicópatas asesinos seriales de inocentes personajes de caricaturas, esta necesidad de darle su merecido al Correcaminos, fue concretada por  un genio de oriente que cristalizó el inconsciente colectivo y  –previo depósito de una considerable cifra en dólares- encomendó a una productora de dibujos animados  una última historia, pero esta vez con un final más justo y real que el original.

Varias razones se esconden detrás de estos sentimientos tan destructivos. Considero que  el Coyote, así como también el Escuadrón de la Muerte –con Pierre Nodoyuna a la cabeza- Sylvestre y Gargamel, en el caso de los Pitufos, lograron generar la identificación de un público consciente del fracaso como escollo ineludible en la vida de cualquier ser humano. Estos antihéroes representan al que “no pega una”; aquel que pierde casi siempre y la vida le sonríe poco y mal. Imposible no conmoverse con quien a pesar de intentar e intentar siempre pierde. Sobre todo, cuando quien le gana,  siempre gana.

El correcaminos como sus secuaces,  encarnan el “triunfo gratuito”. Representan con su actitud cínica y burlona a aquellos advenedizos a los cuales todo les sale bien sin el más mínimo esfuerzo.

En esta visión cosmogónica que explica el devenir universal como una lucha constante entre fuerzas del bien y el mal, siempre se postularán víctimas y victimarios. El secreto es animarse a  correr la cortina de las apariencias y saber quién es quién. Como metáfora de la vida real, este ejercicio nos ayudará a entender  muchos de los aspectos incomprensibles de las relaciones políticas, económicas y sociales en general.

Por lo pronto y como conclusión de esta larga y retorcida reflexión solo  me queda  agregar que a la enorme tribu de personajes nefastos y exhibicionistas les queda corta vida y si no, que se los cuente el Correcaminos..perdón ya no puede contar nada, Aleluya!.

LC

¡Dejate de Joder!

Lunes, 11 Enero, 2010

me_llaman_locaSurge como algo… casual, casi fortuito, el encontrarme escribiendo pensando en que alguien mas va a tener acceso a todas las cosas que pasan por mi cabeza.

 

Es gracioso, porque en cuanto uno cree que puede llegar a exponerse, las palabras se hacen más pintorescas y los pensamientos se van ordenando, viendo cual tiene el primer numero para salir a la luz.

 

Y no es al azar, ya que esta debe ser la forma mas económica de psicoanálisis al que uno puede acceder, ir descomprimiendo la mente de todas las cosas que nos van abrumando, como si fuera un desagüe que se va tapando de a poquito sin que nos demos cuenta, y cuando finalmente lo hacemos, perdemos agua por todos lados!!

 

En estos momentos, ya fin de año, uno se pone especialmente analítico, se viene la culminación, no se por qué lo vemos así, si el 1º de enero es otro día de la semana, y sin darnos cuenta, volvemos a estar a mediados de octubre, pero es como un rayo de esperanza, si no nos portamos del todo bien, si nos quedaron muchas cosas por hacer, es el momento de sentir que tenemos otra oportunidad de ser lo que queremos ser.

 

En mi caso por ejemplo, tengo tatuada en la cabeza algo que me dijo mi psicóloga, quien creo que debería tener un premio o algo así. Ella, escuchando por enésima vez todas mis quejas, me lanzó un hastiado: DEJATE DE JODER, y me cambio para siempre. Se lo que piensan, palabras básicas, nena sos una tarada, pero tuvo un impacto increíble en mi, porque me di cuenta que si ni mi psicóloga me quería escuchar, quien recibe honorarios por hacerlo, algo debía estar haciendo mal, o no estaba haciendo… aunque creo que es lo mismo.

 

A partir de ese momento, todo pensamiento raro que me viene, se va ahuyentado por un gran DEJATE DE JODER, el cual me da la pauta, que si uno vive buscando excusas, la vida se va en ellas, y sólo nos resta esperar al 1º de enero para que alguna fuerza cósmica nos saque del sopor en el que solitos nos fuimos metiendo.

Por ejemplo, en este momento estoy escribiendo esto, en vez de estudiar para rendir un final importante, parece mentira no? DEJATE DE JODER QUERIDA, Y PONETE A HACER!!!

 

Se los recomiendo, es la mejor arma que tengo contra mis excusas, mis “refugios” en los cuales me supe guardar para no disfrutar, y en algunos casos sufrir, mi existencia.

 

Por eso, yo no creo en las resoluciones de año nuevo, ni en que esa “nochevieja” nos va a mágicamente cambiar la forma de ser. Creo que la construcción del carácter, la voluntad, como quieran llamarle, depende de uno mismo, porque a final de cuentas es con el único que debemos rendir cuentas. Mis logros voy a poder agradecérselos a muchísima gente, pero mis fracasos solo van a depender de mí.

 

Parezco un libro de autoayuda, pero seamos sinceros, a esta altura, con la neurosis que nos caracteriza, y con los años de terapia que creo la mayoría tenemos encima, quien no podría escribir uno?

De Soledades acompañadas

Viernes, 27 Noviembre, 2009

imagesLas palabras parecen ser pronunciadas casi con naturalidad, la pregunta que convive con la rutina por obligación insoslayable es ¿y que estás esperando para casarte y tener hijos? Seguido de la afirmación obvia: “Nena si seguís así se te va a pasar el cuarto de hora”.

Mientras pienso… qué parte no entiende esta gente de que No es una opción que se decida como el color de unos zapatos o voy a hacer compras y vuelvo?

Cada vez estoy más convencida de que definitivamente soy parte de una minoría y eso hace que  viva en otra dimensión. Soy “sola” y en consecuencia a los criterios de selección para transitar mis casi 30 en soledad se le agregan  rostros  sorprendidos  que condimentan a los gestos de la cara  con  preguntas en tono  casi preocupantes.

Entonces muy de vez en cuando tengo la representación mental de un universo paralelo, porque para el mundo en el que vivo  determinadas elecciones son  excéntricas para estos lugares.

La semana pasada volví a escuchar esa afirmación casi inquisidora “así se te va a pasar el cuarto de hora”¿Qué estás esperando para casarte o tener hijos?

Como si la felicidad de una persona  pasara por el cambio de estado civil o la maternidad. Elecciones con las que estoy muy de acuerdo si se las siente como necesarias. No es mi urgencia para nada.

Otras personas como yo (más de un lector se va a identificar),  tenemos otras prioridades, el tic tac del “reloj biológico” no me intimida en lo más mínimo y tampoco me entrego a los brazos de la conformidad de cualquier persona del sexo masculino por el simple hecho de buscar “compañía”.

A punto de cumplir mi tercera década disfruto de la libertad y los beneficios que da la soledad – en el buen sentido de la palabra- es ese gustito  de sentir la ventaja  de moverse a “gusto y piacere” , es la independencia sin ser cuestionada ni cumplir con obligaciones y responsabilidades que por el momento elijo no tener. REPITO: ELIJO.

Ahí está la diferencia!  Es otra manera  de ver la vida (ni mejor, ni peor) y que el hecho de estar sola, sin pareja o sin hijos no es una condición sine qua non para sentirse completa y realizada.

Algunas mujeres esperamos ciertas cosas de los hombres, sin conformarnos con alguien por el simple hecho de estar.

Antes, una mujer “soltera”, incluso siendo  madre sin tener un hombre al lado, era vista “negativamente”. Hoy en cambio la historia es otra. Por eso;   hasta que en el proyecto de vida de alguna de nosotras no aparezca ese hombre que realmente nos genere un cambio de actitud hasta el punto de querer ser la pareja de… o la madre de…, seguiremos por el camino de la fidelidad a nuestros  principios disfrutando de los beneficios que nos da  la libertad de ser “solas”. 

Blanco y Negro

Viernes, 13 Noviembre, 2009

tiempoiz9

Por Cuke

Si de reflexionar sobre actualidad se trata, debemos dedicarle un capitulo aparte a la realidad que nos aqueja, y digo aqueja, porque creo que lo que estamos viviendo en la cotidianidad se padece más de lo que se vive, y paso a explicar por que:

 Alguien que me ayude a entender a los políticos de turno, que les falta bailar en lo de Tinelli, de tanto que aparecen en la televisión, y no es que me olvide de la mujer de Castells, lo que pasa es que prefiero olvidarla! Por otra parte, los programas de archivo que levantan sus declaraciones ¿realmente manipulan sus dichos para hacerlos quedar como tarados o realmente son, con ánimo de generalizar,  unos  mamarrachos impresentables,  que se contradicen cambian de opinión como de traje y que, encima se dan el lujo de pedir que no se desprestigie a la clase política. Caraduras!

 

Ay, que desdicha la nuestra! Siempre me acuerdo cuando mi papá me decía que nosotros no leíamos lo suficiente, que cuando él tenia nuestra edad tenía ideales, querían salvar el mundo…. bueno, despiértense! No salvaron nada, y encima siguen tratando de perseguir ideales que cayeron junto con el muro…la moda vuelve pero la realidad no se repite amigos!

 

Podríamos comparar la perpetuidad de los gerontes de la política, que impiden la renovación de los partidos políticos, como una clara resistencia a envejecer. Todos queremos sentirnos jóvenes y del mismo modo que el personaje de Francella, varias personas en la tele ahora tendrían que aparecer en blanco y negro, peinados con gomina y oliendo a Old Spice!

 

Y esto, mas allá de las posturas políticas, en las cuales no quiero ni me interesa meterme, es un sana crítica, porque en la actualidad seguimos mirando el patio de atrás en vez de arreglar la vereda!

 

Acá vivimos a la inversa del refrán, “todo tiempo pasado fue mejor”. Para nuestra sufrida Argentina el pasado fue peor, pero lo que me asusta es que lejos de avanzar y mirar hacia adelante, seguimos creyendo en los discursos de tono arrabalero. Estamos demodé muchachos y seguimos caminando para atrás.

Cuando reflexiono sobre  este tema, me imagino nuestro país como una mujer, poniéndose sus mejores perlas y sus trajes de otra época, pintándose como se pintaba hace 30 años…y me da mucha impresión!

 

¿Somos esa vieja que sale creyendo que tiene 25 y no quiere hacerse cargo que no puede ponerse más un mini short?

 

Espero que podamos jubilar a la pobre vieja, y contratar a una joven que realmente sepa que estamos en el año 2009, y que el siglo 20, con todas sus cosas quedó atrás, tanto como los cassettes, y los discos de pasta, ya está, lo pasado pisado (no pensado y repensado, y clavados en él), y espero que no vuelva “adaptado”…. como espero que queden en el olvido los pantalones nevados.

Generación “IC” (Inconformes Crónicos)

Miércoles, 28 Octubre, 2009

 Por Cuke

InconformesMe presento: tengo 27 años, todavía no me recibí, trabajo en un lugar que odio y me estoy por casar con alguien increíble, la pregunta es: ¿de dónde sale toda mi insatisfacción? 

Mirando hacia atrás, ni sé cómo se identifica a mi generación. Quienes crecieron entre los ’80 y principios de los ’90 se autodenominan la generación X, pero todo cambia tan rápido que quienes nos volvimos jóvenes con el comienzo del milenio no entramos en esa categoría. Entonces, ¿nosotros qué somos? 

Crecí mirando Friends y escapándole a los noticieros,  pero la realidad me pegó como una bandeja en el medio de la cara,  cuando me di cuenta que a la media hora no se soluciona todo como en las SITCOM, y que además… no vivo en ese país! 

Argentina no tiene nada de comedia, ni siquiera funcionaron los formatos cuando los quisieron aggiornar para “nuestra pantalla”. Las versiones eran berretas y francamente, me daba un poco de vergüenza ajena!!

Entonces, alguien que me diga, ¿de que generación soy?

Vivimos disconformes, tuvimos estabilidad económica (tuvimos es una forma de decir) hasta casi los 20 años, o sea que desde que somos ciudadanos todo alrededor nuestro es caos. Como no hay trabajo, en cuanto encontrás uno te tenés que abrochar como si fueras una garrapata. No hay créditos, por lo que seré inquilina hasta que me muera o algún tío millonario que no supe jamás que existía me deje una herencia, o mi madre finalmente se gane el loto o el quini, con el que fantasea cada fin de semana cuando hablamos de mi fiesta de casamiento. 

¿Mi insatisfacción? Sale de haberme criado con Internet, con el cable y con la idea de que todo es fácil: si querés abdominales, no te preocupes! Te tomas un te y te comprás el aparatito que te los marca, nadie te dice que deberías comer bien y salir a caminar de vez en cuando! 

Yo a los 27, estoy aprendiendo lo que tendría que haber aprendido a los 17, maldito FRIENDS!!!

Todo tiene un límite

Jueves, 15 Octubre, 2009

Un grupo de amigos se  juntan, generalmente antes del horario de cierre del súper y de que el habitual movimiento de fin de semana impida alcanzar aquello que se quiere de la góndola de siempre.

La escena se repite en cada lugar que se nos ocurra porque socialmente este tipo de consumo es “más  aceptado”,   aunque los litros que se pretenden ingerir  sean más que suficientes para dejar sin capacidad de hacer demasiado a cualquiera.

VEREDAEste tipo de comportamiento desde hace una década viene incrementando la cuota de lo que los jóvenes y adolescentes “toman”  con todos los componentes que eso encierra. Hoy la realidad es que son los menores los que  llevan ventaja por sobre el resto de los grupos. Las cifras arrojadas por distintos estudios indican  un consumo del 60% y sólo hablando de bebidas alcohólicas. Un triste triunfo en esta carrera del quien puede más.

La adolescencia es tiempo de crisis de identidad, de replanteos de valores, normas establecidas, duelos, un empezar a salir, con exigencias de modelos, ofertas de líderes; angustia , malestar y rebeldía , entonces se necesita  por momentos, que el adolescente encuentre  soportes para enfrentar  la angustia y el conflicto propio de la edad .

Si desde su círculo familiar inmediato no encuentra esa contención, el consumo de alcohol y el probar drogas – para saber de qué se  trata- aparece   como método  recurrente para “solucionar” el malestar encontrando “momentos” de placer y alivio.

Aunque son los  chicos quienes deciden, la tranquilidad de los padres o familiares para dormir cuando empiezan a salir de noche dependerá de la confianza que hayan forjado con ese adolescente desde mucho antes, de la autoestima que tenga y de su seguridad aún en esa etapa tan confusa. Enseñar como adultos que todo tiene un límite. Que los padres son padres y no amigos.

Por otra parte desde el mundo exterior debería haber un compromiso y una intención de cumplir y hacer respetar  las normas sociales . Somos responsables nosotros como sociedad por naturalizar las acciones sin proponerles  “descifrar”  acerca de los daños y las consecuencias hacia ellos mismos.

Una alternativa es acompañar esta transición (la adolescencia) que todos vivimos alguna vez , generar espacios de comunicación y escuchar sus necesidades de espacios  que son los que  permitirán mayores posibilidades porque no todo chico que consume o pruebe es un adicto pero muchos lo pueden terminar siéndolo.

CERTEZAS

Jueves, 1 Octubre, 2009

99,999

Hace tiempo que noto cierta ansiedad generalizada por ir hacia lo seguro. Esta sensación, carente de cualquier sustento científico, se vió de golpe confirmada por una simple publicidad televisiva.

Resulta que, hace un par de años, los artículos de limpieza prometían la eliminación del 99% de los gérmenes y bacterias. Tiempo después, su poder letal se incrementó al 99,9%. Más tarde, su eficacia ascendió al 99,99% y, finalmente, desde hace algunos días contamos con una lavandina que elimina, sin ningún remordimiento, el 99,999% de cualquier microorganismo que pueda alterar la vida pulcra y sana que pretendemos para nosotros y nuestras familias.

Enseguida comencé a preguntarme si realmente los productos se habían vuelto más eficaces o, simplemente, la publicidad venía funcionando como termómetro de una enfermiza necesidad de control que día a día se esparce como una pandemia peor que la Gripe A.

Parece ser que la cosa está tan dada vuelta y retorcida, que en el vertiginoso camino por evitar los resfríos y cuadros de gastroenteritis - producto de una mesada mal desinfectada por la utilización de un desinfectante berreta, que solo elimina el 99% de los gérmenes y bacterias- ganamos en trastornos de ansiedad, ataques de pánico y fobias de todos los colores.

Es que inconcientemente sabemos que de lo único que podemos estar absolutamente seguros es de lo que se encuentra al final del camino y que nuestra existencia transcurre en un camino plagado de imponderables.

Como conclusión a esta disparatada hipótesis, se podría formular que la cantidad de nueves presentes en un producto de limpieza es inversamente proporcional a la posiblidad de resfriarse, pero directamente proporcional a la frustración y angustia que provocarán  la idea de que nunca nada se encuentra lo suficientemente limpio. ¿Para cuando el Procenex 100%?

Como ya es costumbre de ASD, invitamos a nuestros lectores a completar la lista que proponemos a continuación, de lo que perdemos en la vida por querer controlar nuestro destino:

-Las sorpresas. Sobre todo las lindas, porque las feas suceden igual, por más que planifiquemos cada paso que damos.

-La paz interior de aquel que transcurre de manera natural, disfrutando cada minuto sin preocuparse demasiado.

-Las ganas de vivir intensamente, hasta que nos encuentre la única certeza que, como seres finitos, poseemos al alcance de la mano.

Tan_bien fue ella.

Viernes, 18 Septiembre, 2009

Soy de la generación del Bachiller. Algunos de  los contenidos teóricos  que enseñaron  me sirvieron para después , aunque sabemos que  en el colegio además se aprenden otras cosas. Diría que en particular una materia o quizá fue La  Profesora la que marcó de alguna forma mi destino.

Cuando estábamos en 4to año leímos, estudiamos y analizamos el Quijote de la Mancha y les puedo asegurar que lo hicimos porque más allá   de reunirnos en mi casa para entenderlo entre todos, inconcientemente algunas “cosas” de esa obra me sirven para explicar de qué manera ha influido la lectura de ese libro en mi vida.

Una de las mañanas que teníamos Literatura, la profesora agarró una tiza y marcó una división en el pizarrón,  ese día nos explicó la diferencia entre ser idealista o ser realista y la relación que tenía esto con el personaje más famoso de Cervantes.

A través de la obra uno va conociendo que el caballero proveniente de la Mancha es un ser generoso sin límites, que un buen día decide dar su vida a los demás y luchar por todas las causas perdidas que se encuentre. Todo un idealista! (Con un poco de locura encima literalmente)

molinosHoy, aunque son los menos y en tiempo de tanta apatía y desinterés generalizado,  existen personas dispuestas a enseñar este tipo de valores, a transmitir, a jugarse por el otro.

Hay personas solidarias y valientes que aunque enfrentan molinos de vientos se ocupan por despertar en los demás el ideal de un mundo mejor.

Personalmente aquella profesora tuvo una influencia profunda,  y a ella también le acompañaron otros. Claro que visto a la distancia -de más de 10 años- a nosotros como alumnos también nos gustaba estar ocupados y si había que trabajar por “causas justas” se hacía entre todos.

Estoy convencida que incluso se puede construir a partir de los desacuerdos, siempre desde la verdad, desde la escucha con honestidad y más aún desde la predisposición y preparación . Los valores contenidos en una obra escrita hace cuatro siglos, todavía siguen estando vigentes.

Por ejemplo, quienes alguna vez elegimos la “comunicación”, lo hicimos buscando las distintas alternativas, mirando los hechos desde distintos puntos para ofrecer más opciones al momento de crear representaciones. Idealizando un mundo mejor, buscando  promover valores y actitudes que tiendan a un cambio social basado en criterios de justicia, equidad, democracia, participación y solidaridad.

Hoy mi recuerdo es para todos esos profesores que desde la enorme responsabilidad que tienen se comprometen en serio,  y que de una forma u otra hacen o hicieron la diferencia; gente que con su trabajo ha trascendido en la existencia  de muchos de nosotros, dejándo sus huellas más profundas.
Escribo estas líneas y está presente esa gran persona, generadora de ideas,  esa muy especial que nos enseñó a creer en otros mundos posibles, y que también fue ella parte  protagonista para que día a día muchos de nosotros,  hoy siendo adultos trabajemos  pensando poder ayudar a  los demás.

SB.

Yo quiero de ese Té.

Jueves, 3 Septiembre, 2009

TAza de te

O lo que sea que estuvo tomando el Senador Carlos Reutemann para intempestivamente detonar su costado más bizarro con el exabrupto menos esperado, pero el más compartido.

La onda expansiva de las viscerales y colónicas expresiones del  potencial candidato a Presidente, generó una polémica casi comparable con el temperamental “Por qué no te callas” del Rey Juan Carlos de España al Presidente venezolano Hugo Chávez durante la última Cumbre Iberoamericana.

La genialidad de la poco elegante ocurrencia de Reutemann,   radica en sus consecuencias ontológicas. Como una especie de paladín de la solidaridad existencial, despertó de su náusea de vivir a muchísimos seres comprimidos,  que con una sentida, profunda, y potente apelación análoga a la de Reutemann, ahora se sienten habilitados a exorcizar la bronca, la angustia y el desengaño, que tanto mal hace preservar en las propias entrañas.

A modo de ejercicio, como es costumbre de este Medio, queremos brindar una lista de personajes o instituciones que se merecerían nuestro vituperio e invitamos a nuestros educados lectores a completar la nómina de personas a las que apelaríamos para que se guarden ya saben dónde, lo que a continuación detallamos:

A la Senadora Roxana Latorre,  su presencia en el Recinto que permitió habilitar el tratamiento de las Facultades Extraordinarias.

A los responsables de las políticas de seguridad, su ineficiencia.

A los narcotraficantes y sus aliados en el Poder, su impunidad para matar a nuestra gente.

A los corruptos. El poder y los millones que cuestan la pobreza del 40% de los argentinos.

A Fernández. Sus discursos que subestiman la inteligencia de la gente.

A los amigos de Kirchner. Las licitaciones hechas a medida y los “terrenitos” que se ganaron por sus muestras de afecto.

A Grondona. Su acuerdo con el Gobierno por el fútbol “gratuito” que en realidad nos cuesta millones a todos los argentinos.

A los contaminadores, sus desperdicios que destruyen nuestro planeta.

A los usureros. Sus ganancias sucias obtenidas a costa del sufrimiento de la gente.

Al Gobierno. El Proyecto de Ley de Medios que oculta intenciones de censura y manipulación.

A Clarín. Sus medias verdades que solo son dichas a manera de extorsión, cuando los perjudicados son sus propios intereses.

A los productores y consumidores de pornografía infantil. Un pan de TNT que les explote solo un ratito después de enterarse lo que se guardaron ya saben dónde. Que sufran, porque no tienen perdón.

Yo me avergüenzo, tú te avergüenzas, él sufre, nosotros nos avergonzamos…

Jueves, 20 Agosto, 2009

ojos tristes

Se hacía tarde para mi plan perfecto de sábado por la noche. Nada de cocinar;  unas ricas empanadas de Los Vascos, comer temprano, los chicos a la cama, y una buena película –si es posible una comedia para canalizar un poco de alegría contenida durante la ajetreada semana laboral. Aligeré el paso para poder llegar a tiempo a encargar la comida y entré embalada a la rotisería, como si nada más existiera esa noche más que mi plan.

En mi atropello me encontré con unos ojos tristes. Una mirada que hacía varios años no veía. Es que cuando una  vive en Buenos Aires, esos ojos son corrientes, y de tanto mirarlos se logra cierta inmunidad. Pero en Puerto Santa Cruz me había olvidado…la puñalada de ver la pobreza, el desamparo y la tristeza en su máxima expresión, no es un sentimiento habitual. Acá la pobreza es invisible.

Una mujer  frente al mostrador. Apenas vestida con ropa totalmente inapropiada para un agosto cualquiera de la Patagonia. A duras penas intentando calmar a su hijito, de no más de un año, un poco más abrigado, pero solo por la superposición de capas de remeras y algún que otro abrigo.

No mendigaba. Estaba vendiendo películas y cd’s truchos. Será por eso que no atiné a darle plata. No estaba pidiendo… será por eso que me dio vergüenza darle algo de la ropa que tenía guardada hace varios días en el baúl del auto. Ropa para llevar a la Iglesia,  que por mil excusas diferentes seguía durmiendo el sueño de la inutilidad absoluta, cuando podría estar abrigando a alguien en ese momento.

Encargué mis empanadas y me fui con una sensación horrible. La vergüenza no era por ella, era por mí. Me quedé petrificada sin saber que hacer. O mejor dicho sabiendo que llevar a una mujer con su hijito a mi casa no entraba dentro de mi plan perfecto de sábado a la noche.

Qué fácil resulta echarle la culpa siempre a los demás. Lo que me pasó el sábado  es solo el reflejo de lo que nos pasa como sociedad. Hablamos de la pobreza, reclamamos al Estado que la combata, despotricamos contra la falta de solidaridad y lavamos nuestra conciencia dando monedas, regalando ropa o donando una suma fija por teléfono para que sea debitada de manera automática –no sea cosa que nos tomemos el trabajo de acordarnos cada mes- de nuestra tarjeta de crédito.

Pero mirar a los ojos nunca. Porque esos ojos pobres nos muestran nuestra miseria. Ponen a prueba nuestra verdadera generosidad y nos devuelven la imagen del egoísmo y la falta de compromiso.

Todavía siento esa mirada. La mirada de otro en la que deposito mi propia flaqueza. Si alguien sabe como puedo olvidarla le pido por favor que no me lo diga. Necesito aprender y que todos aprendamos, porque mientras yo soy indiferente y tu eres indiferente y él sufre y nosotros no hacemos nada, Puerto Santa Cruz encontrará cada vez más seguido, a la vuelta de la esquina,  los ojos de la pobreza.

LC

Ser o no Ser.

Miércoles, 5 Agosto, 2009

“Este año no aprendí nada”…Dijo al terminar la alumna una de sus clases a su profesor y fue una de las  afirmaciones que más me impactó  cuando sonó en mis oídos.

El escenario podría haber sido el aula de algún colegio, sin embargo fue una cita desprendida del relato que hace unos días vi en la película Francesa de Laurent Cantet, “Entre Muros”.

Más allá del guión, la escena es tan real que  perfectamente se  podría ajustar como  punto de referencia de alguna de las cuatro  paredes de cualquier escuela de nuestro país.

Hace algunos  años atrás  tuve la oportunidad de cumplir una suplencia por varios meses en un colegio de la ciudad donde vivía. Uno de mis primeros ejercicios en el campo  laboral que,  vista a la distancia significó un gran crecimiento en todo sentido.

FOTO_NOTA En contraposición a la frase con la que  se inicia este texto considero que  toda experiencia encarna un aprendizaje, un cambio.

Las horas  que aprendí a compartir   entre esas  paredes fueron  el comienzo de un empezar a “ver” otras realidades muy distintas a la que estaba acostumbrada. Historias de vida con familias destruidas por el abandono, el desempleo, la pobreza, la violencia, las drogas. Fue difícil al principio porque lo que demandaban los alumnos era más que educación formal. Era más que intentar llegar a los contenidos estipulados en el año.

“Entre Muros”  me recordó esa experiencia. Después de esos meses se amplió el panorama que tenía respecto al trabajo que a diario realizan los docentes pero también comprendí que los chicos y sus posibles problemas no son más que la punta de un iceberg.  Que el hielo se rompe hablando y que hablando se construye un vínculo,  desde mi punto de vista esencial para que el alumno se sienta integrado y contenido. Comunicarse  no significa correr los límites y la autoridad.

Actualmente la escuela además de su función socializadora cubre múltiples carencias institucionales, familiares, sanitarias, sociales y en ocasiones a  la práctica docente también se le presentan obstáculos aún desde la misma institución.

Sin embargo a pesar de eso existe gente comprometida que desde su lugar en la sociedad intenta  promover redes de diálogo. Decide estar y  participar  activamente independientemente de la lectura de los números en el recibo de sueldo a fin de mes.

SB.