Al Sur Digital
Publicación Quincenal
Puerto Santa Cruz
9 Marzo 2010
Portada Subscribirse

Al Sur DigitalAl Sur Digital

Post Periodismo.

Subscribirse a Al Sur Digital
Yo Lei este Libro Espacio disponible Red Humanista Criatura Creativa Studio Ud puede anunciar en Al Sur Digital!

Portada

¿Político Modelo?

Jueves, 28 Enero, 2010

Por Paz Interior

Decía el Mariscal Helmuth Von Moltke, quien fue durante 31 años Jefe del Estado Mayor del Ejército Imperial Prusiano -considerado una de laspazinterior mejores organizaciones militares de la historia- que  “ Los oficiales del Estado Mayor se dividen en cuatro categorías: los inteligentes, los estúpidos, los voluntariosos y los vagos. Cada uno posee, sin embargo, dos de estas cualidades. Aquellos oficiales que son inteligentes y voluntariosos son idóneos para los más importantes cargos del Estado Mayor. Se puede emplear también a los estúpidos y los vagos. El hombre que sea al mismo tiempo inteligente y vago es apto para las más altas funciones del comando, porque tiene la naturaleza y sangre fría necesarias para hacer frente a todas las contingencias. Pero quien sea simultáneamente estúpido y voluntarioso constituye un grave peligro, y debe ser inmediatamente relevado.”

La máxima de Von Moltke es precisamente el punto de partida que creemos aplicable para confeccionar el estereotipo perfecto del dirigente político argentino.  Quien desee formarse como dirigente político (ya sea en las más altas esferas de la función pública o en cualquier estructura partidaria) en la Argentina deberá, en principio,  ser sumamente perceptivo y seleccionar a su equipo con las cualidades que describe este prestigioso estratega, pero exactamente al revés.

En los tiempos que corren, para llegar a la cima de la conducción política, hay que saber rodearse de personajes voluntariosos, por supuesto que si son estúpidos mejor. El voluntarioso,  así como el obsecuente, le garantizará lealtad absoluta, rumores y chismes de último momento,  y será  capaz de traicionar hasta a su madre con tal de complacerlo. Por supuesto que además su estupidez le garantizará sumisión. Es muy difícil que un obsecuente e incapaz quiera brillar o “serrucharle” el piso.

En segunda línea coloque a los vagos e incapaces: estos servirán de “zona de amortiguación” entre la primera línea y los últimos escalones de su pirámide de colaboradores. Todas las consultas, dudas, propuestas o proyectos que surjan de abajo, quedarán en su escritorio. Tampoco tendrá demasiada iniciativa como para destellar y opacarlo, así que es un reaseguro de su liderazgo.

En tercer lugar deben quedar los vagos pero inteligentes porque ya en esta instancia se necesita algo de proactividad y capacidad como para que su gestión pueda mostrar algún tipo de logro. Si bien los vagos-inteligentes podrán hacer algún berrinche de vez en cuando, pretendiendo reconocimiento y exigiendo que se escuchen sus propuestas. Este tipo de sobresaltos será realmente efímero ya que se dan por vencidos lo suficientemente rápido como para acomodarse nuevamente en su espacio técnico.

En último lugar, bien controlados y contenidos,  deben quedar los inteligentes voluntariosos. Estos son de extrema utilidad, se los puede aprovechar al máximo pero siempre haciéndoles notar que están en un lugar ínfimo en la cadena de responsabilidades. La técnica perfecta para mantenerlos sosegados es minar su autoestima. Nunca se les debe reconocer su trabajo. Aunque de vez en cuando se los puede motivar con alguna palmadita, como los perros, no deben dejar de saber quién manda y quién los puso en su lugar. Por supuesto, ante el menor indicio de que sus figuras comienzan a concitar simpatías o reconocimientos, hay que eliminarlos inmediatamente de la estructura. Los inteligentes y voluntariosos son necesarios para el político o dirigente consagrado, pero también son la amenaza más importante para su supervivencia.

Finalmente resta señalar que si usted es un dirigente político (en cualquiera de sus variantes) y al analizar la personalidad de sus colaboradores inmediatos, logra identificar este tipo de esquema de trabajo, tenemos que felicitarlo, logró conformar el equipo  perfecto que le asegurará perpetuidad casi ilimitada en su cargo y confirmará su mediocridad, condición realmente excluyente de esta exitosa, moderna y vigente fórmula para considerase un político modelo de nuestra bendita Argentina, país más que generoso!

VERANO-INVIERNO

Jueves, 28 Enero, 2010

Invierno VeranoEl ser humano es contradictorio por naturaleza. ASD pudo comprobar esta excluyente condición humana al realizar un escueto relevamiento sobre las ventajas y desventajas de la estación del año que estamos cursando –el verano-. Es así como nos dimos cuenta que la sabiduria popular es infinita y que el gataflorismo no respeta sexo ni edad. Ni a hombres ni a mujeres hay traje de baño  o bufanda que les calce bien. 

EL CUERPO PIDE SALSA

Boloñesa en invierno y de mayonesa y alcaparras en verano. Como sea el cuerpo nunca pide el aderezo Light que tanto se promociona con una modelo divina que luce feliz al comer una hoja de lechuga con un menjunje descolorido y con sabor a nada. Lo cierto es que en verano conviene comer livianito…pero así y todo el cuerpo pide helados, frondosos sándwiches con mucha mayonesa, unos tragos bien frescos y unos ricos churros en la playa. La dieta quedará para el invierno….cuando el cuerpo pida unos buenos guisos para combatir el frío. Conclusión: En verano preferimos el invierno, para poder comer sin culpa sabiéndonos protegidos por la enorme campera que esconderá cualquier exceso a la hora del té. 

TIEMPO PARA COMPARTIR EN FAMILIA

“No veo la hora de que se termine el colegio de los chicos, con los horarios, las tareas, las viandas…” Llega el verano y cada día de falta de horarios y de permanente presencia infantil se convierte en un culposo calvario que enfrentamos con la esperanza de que pronto comiencen las clases. La realidad es que la niñocracia que caracteriza nuestros tiempos convierte a los padres deseosos de pasar tiempo en familia, en serviles esclavos de las necesidades infantiles. Los padres modernos deben ser muy rápidos de reflejos y, con paciencia infinita, estar dispuestos a generar entretenimientos cortos y permanentes que eviten el colapso nervioso de los más pequeños. La era del entretenimiento electrónico se encarna en nuestros rápidos, inteligentes, aburridizos y difíciles de complacer infantes. Conclusión. En verano extrañamos el invierno, cuando los chicos se levantan y se acuestan temprano y podemos respirar sin que nos digan “estamos aburridos” 

MAR O MONTAÑA

Para quienes no pueden darse el lujo de combinar ambos paisajes, la disyuntiva es bastante conflictiva si se piensa que las dos opciones presentan numerosas ventajas y desventajas. Cada opción plantea modos de vivir las vacaciones de manera diferente. Quienes opten por la playa deben saber el estilo sun & sand nacional es sinónimo de heladerita, sombrilla, bolso de juguetes de los niños, bolso con varios cambios de ropa (por si llueve, por si hay viento, por si hay mucho sol), litros de protector solar, termo de agua caliente, termo con jugo, galletitas y chocolatada para la tarde, revistas o libros para pasar la tarde y una billetera bastante suculenta para enfrentar a los vendedores de barquillos, barriletes, choclos, collares, pareos, helados, gaseosas, hamacas paraguayas…etc.

La montaña requiere de menos billetera, pero deberá armarse de paciencia para realizar larguísimas caminatas que justifiquen el precio que debió pagar por llegar al lugar. El equipo de montañista también es un tema y si viaja con niños lo más recomendable es, según nuestra humilde opinión, que deje el trekking para cuando sean más grandes o se arrepentirá de haber renegado de la palita y la sombrilla, mientras carga a uno de los pequeños que ya no pueden caminar. Si opta por ir en carpa…mejor váyase a la playa!!!! Conclusión. En verano extrañamos el invierno, por ir a la cama con una buena peli y un tacho de helado, es siempre un buen programa, y no hay que llevar nada!!! 

BRONCEADO CARIBE O PALIDEZ EUROPEA

Contradictorios y culposos!!! Muchos de nuestros relevados confesaron haber visitado al dermatólogo durante el invierno. “Es clarisimo. La única manera de tomar sol de manera saludable es NO TOMANDO SOL”. Así declamaban nuestros amigos al comienzo del verano, su intención de plegarse al ejército de saludables caras pálidas. Hoy, los vemos bien bronceaditos, aunque todavía con algunos manchones en los tobillos y los codos del autobronceante con el que intentaron mantener en pié su rebeldía contra la tiranía del Dios Sol. Conclusión. En verano extrañamos el invierno porque las tortuosas sesiones de fritanga al sol se reemplazan por un rapidísimo touch de colorete. 

AIRE LIBRE O AIRE ACONDICIONADO

En invierno, intentado esquivar el frío con enormes sweaters y encerrados en nuestras casas, añoramos la libertad del afuera. Poder “Salir” y disfrutar del aire libre. El problema llega cuando en verano, la información sobre la sensación térmica era el único dato que nos faltaba para justificar por que sentimos la ropa como tatuada y apenas tenemos energía para esforzarnos en respirar. El inhalar y exhalar se convierte en una actividad física de alto rendimiento mientras apuramos el paso para escapar al aire libre y exageradamente caliente del afuera, implorando por un lugar dotado de aire acondicionado y que sea lo mas pequeño posible….Es mas, si nos ofrecieran quedarnos dentro de una heladera aceptaríamos gustosos.

 

Nuestro contrapunto veraniego invita a los lectores de ASD a compartir sus impresiones contradictorias acerca de las estaciones del año. ¿Es verdad que también Ud. cuando es verano extraña el invierno?

Vacaciones

Jueves, 28 Enero, 2010

Mi amigo de La Plata todavía se sigue asombrando de la foto familiar que tengo enmarcada en la pared de mi casa: mis dos hermanos y yo, torso desnudo y amplia sonrisa, en la costanera del pueblo. Adolescente yo, un nene mi hermano, un bebé el menor, los tres miramos la cámara y disfrutamos del sol. Mi amigo no sólo no cree que esa playa es la de Puerto Santa Cruz, sino que también descree de mi relato cuando le cuento que acto seguido, con mi hermano corríamos a toda velocidad para zambullirnos de cabeza en las aguas siempre frías de la ría. El que se introducía primero y más lejos ganaba la carrera y todos los años la jugábamos ante la sonriente mirada de mi padre y los gritos preocupados de mi madre que con cierto toque teatral nos quería hacer creer que si íbamos más lejos una enorme correntada nos atraparía. Entiendo la desconfianza de mi amigo, porque no puede creer que los veranos de hace muchos años en el pueblo sean como yo le cuento que eran: calurosos y con lluvias escasas.

Para nosotros, las vacaciones familiares nunca cruzaban los lindes del pueblo y nunca nos aburrimos. Por supuesto que cuando se es un niño cuesta no encontrar un motivo cualquiera para jugar, pero mi recuerdo de las vacaciones incluyen a mi familia, que aprovechaba el tiempo para pasarla bien, sin necesidad de viajar muy lejos. Entre aquellos veranos, recuerdo los infaltables viajes al “pozón”, cerca de un faro escondido y olvidado camino a Punta Quilla. Era la excusa perfecta para mi padre y mis tíos, amantes de la pesca, que pasaban mañanas y tardes enteras con la caña en la mano y el torso al sol, mientras mi madre y mis tías cebaban mate y mis primos y yo correteábamos entre las matas, buscando calafate y jugando a las escondidas. Todo recuerdo conlleva siempre la sensación del momento y esos fascinantes viajes de mi infancia van acompañados siempre de la sensación de enorme felicidad. Desde la mañana temprano esperábamos la vieja camioneta amarilla de mi tío para subirnos detrás junto a mis primos y salir, con el viento de verano en la cara rumbo al puerto. Alguien definió que la felicidad es la suma de los pequeños y efímeros momentos de alegría que la memoria se encarga de juntar y el viaje por la ruta a Punta Quilla, agarrados de alguno de los caños de la camioneta, mirando a mi hermano sentado concentrado con algún juguete y el paisaje único del río que se pierde más allá del puerto es sin dudas, una de aquellas fotos imborrables de mi vida. Nada superaba los bifes en la enorme plancha que mi padre todavía conserva ni los budines caseros de mi tía que acompañaban los mates de la tarde. De esos viajes recuerdo las visitas a Monte León y las infaltables fotos en la Olla o los partidos de fútbol familiares para coronar una tarde en la Isla Pavón.  

colonia de vacaciones PSC

colonia de vacaciones PSC

Pero no existe para un niño en Puerto Santa Cruz nada más divertido en el verano que las colonias de vacaciones. Y yo también participé de sus actividades desde muy pequeño y hasta que la edad me lo permitió. No existe un rincón del pueblo que no se haya recorrido con las colonias, desde la ya legendaria plaza, pasando por costanera y puerto hasta los lugares que más ansiábamos: Cañadón Misioneros y los cinematográficos Arenales, la Pingüinera, la chacra municipal, el aeropuerto, la Toma o la Rural –el viejo camping era un clásico con su canchita y sus extrañas aguas termales-. Era un mes cargado de aventuras y juegos, que siempre estaba coronado con un campamento a la Cordillera. Nos encantaba Calafate, pero en realidad esperábamos que nos tocara uno de esos lugares inhóspitos para nosotros, cercano a alguna estancia alejada, en los que pasábamos una semana de auténtico campamento. Construíamos los baños, armábamos un enorme pozo para el fuego de la cocina y la colosal carpa que aportaba el Ejército en la que cabía toda la delegación de niños. De esos viajes recuerdo miles de anécdotas: cuando jugando a “luces y sonidos” uno de los choferes se quedó dormido y no podíamos completar el juego; la vez que subiendo a uno de los montes nos cruzamos con un auténtico puma patagónico y uno de nuestros acompañantes, el legendario don Torres se acercaba con un grueso palo hasta casi tocarlo –él decía que podía cazarlo- y una vez que tuvimos que soportar tres días seguidos la persistente lluvia y sus consecuencias.

campamentos de verano

campamentos de verano

De esos viajes también tengo una foto que esconde un recuerdo más extenso. Abrazados con mi hermano debajo de las aguas congeladas de un chorrillo, tratando de esbozar la sonrisa detrás de los dientes apretados e insistiéndole al que tomaba la foto para que se apurara. Era uno de los momentos de aseo colectivo que todos sabíamos que nos tocaría. Era una tarde en la que salíamos después de almorzar, una larga caminata a través del campo, bajando y subiendo caminos hasta llegar a una cascada maravillosa. Desde lejos comenzaba a verse el hilo de agua cristalina que a la distancia parecía insignificante y a medida que nos acercábamos se transformaba en un torrente que caía con violencia en un pozo de agua y se transformaba en un pequeño río que se hacía paso entre las enormes piedras. Todos aprovechábamos para mojarnos y bañarnos, inclusive algunas chicas sacaban de sus mochilas algún champú para lavarse el pelo y así pasábamos la tarde. Y sólo algunos –de ahí surge la foto- se animaban a pasar unos segundos debajo de la cascada que caía vertiginosa. Luego los profesores hacían fuego para que nos secáramos mientras repartían el jugo y las galletitas que habían llevado para la merienda. Cuando el sol comenzaba a esconderse volvíamos cantando y limpitos, por lo menos hasta que comenzara un nuevo juego por la mañana.

  Por supuesto que nadie va a dudar de lo placentero que es pasar unas vacaciones en el norte del país, tostándose en una playa de la costa atlántica o alquilando por unos días una casa con pileta. No quiero caer en un lugar común y decir que no hay sitio como mi pueblo para vacacionar, porque no es cierto pero los recuerdos y la nostalgia de la niñez son más poderosos que cualquier espacio físico. Cada cual recordará en su memoria las vacaciones de la infancia y sus sensaciones, así como yo no logro despegar la mía de las postales humildes y sencillas que poblaron cada minuto de mi niñez. El viento en la cara camino al faro olvidado, la rauda carrera al río mientras escucho la risa infatigable de mi hermano, su abrazo debajo del chorrillo helado en la cordillera, el olor del churrasco del almuerzo y la sonrisa. Siempre la sonrisa inevitable, que acompaña cada fotografía. Las que conservo y las que nunca se sacaron, esas que se quedaron para siempre ahí, inalterables y adosadas inexorablemente a los rincones de mi pueblo.

Gilgamesh.

Dime que No

Miércoles, 27 Enero, 2010
 

Dime que No

Dime que No

Todavía a nuestros representantes les cuesta aceptar un No como respuesta y sucumben permanentemente a la tentación de Gobernar por  decreto, ya sea de necesidad o urgencia. En este contexto,  el nuevo Congreso  habría dado  muestras aparentes de posibles reacciones.  Sin embargo, cuando  se “suponía” que finalmente y tras el cambio en el Poder Legislativo podríamos creer en esperar que los miembros mencionados  asumieran el compromiso por el  que fueron elegidos mediante el voto,  lo que como ciudadanos encontramos son permanentes enfrentamientos sin que exista un verdadero debate de ideas y que logicamente estas peleas terminan por traspasar la barrera del mismísimo respeto hacia las instituciones y personas  apareciendo en el escenario político  tensiones que van más allá de ser oficialistas u opositores. 

 

 ¿Cuándo será el momento de comenzar a poner al ciudadano por sobre sus propios intereses políticos (o personales)?. ¿Cuándo se intentará trabajar articuladamente en un proyecto de país desde lo ejecutivo, lo legislativo y lo judicial?.

 A días de iniciar este 2010, un nuevo conflicto por legitimar espacios de poder daría nuevamente muestras de la crisis institucional. 6.500 millones de razones y declaraciones podrían sumarse entre todas las voces que por estos días han opinado por los medios.

Desde ASD pensamos acerca de la conveniencia de exponer cierta postura sobre el tema de las reservas y compartirla – como es habitual en cada edición – con nuestros lectores.  Más allá de reiterar lo informado por la agenda de los medios en relación con el tema,  y a punto de celebrar 200 años del nacimiento de Argentina como Nación, nos parece oportuno citar las palabras que Mariano Moreno expresara en los orígenes de nuestro país acerca de la representatividad: Es justo que los pueblos esperen todo bueno de sus dignos representantes; pero también es conveniente que aprendan por sí mismos lo que es debido a sus intereses y derechos.”
 
 Una vez más la Educación adquiere el protagonismo de ser un pilar fundamental. En el imaginario colectivo hubo un tiempo donde se suponía que había espacios dentro de la currícula,  especialmente diseñados para que también en los colegios los alumnos comenzaran a entender qué era la política, la democracia o la importancia de los partidos políticos entre otras cosas.  En apariencia se enseñaba un compendio de conceptos viables. Sin embargo es cierto que a medida que pasan los años lo escrito sobre el papel de los libros de textos se desdibuja y lamentablemente, la realidad demuestra que los mecanismos por conservar el poder distan bastante de las letras.

Así, intentando dejar a un lado los dimes y diretes (sumadas a las conjeturas ya retransmitidas por los medios) a lo anteriormente mencionado se agrega el recuerdo de Néstor García Canclini, sociólogo argentino muy conocido en el ámbito de la Comunicación Social por sus estudios sobre globalización y sus efectos.

En el libro “Consumidores y Ciudadanos- Conflictos multiculturales de la globalización” se trata de entender cómo los cambios en la manera de consumir han alterado las posibilidades y las formas de ser ciudadano.

Quizá el lector se pregunté: ¿Qué relación guarda este último párrafo con el mencionado “conflicto veraniego” desde el comienzo?. Todo está vinculado o mejor dicho encadenado. De este modo, en una sociedad de consumo- una sociedad donde son pocos los que acceden a satisfacer esas necesidades impuestas por el mercado- los jóvenes y el lugar que ocupan en este tramo del eslabón-  se convierten en pieza fundamental de este engranaje donde lo que prima es la preocupación por la posibilidad de consumir. 

A estos potenciales ciudadanos quizá les importe más qué nuevo celular podrían llegar a comprar antes de conocer quiénes son o serán aquellas personas que tendrán la responsabilidad de trabajar y tomar decisiones en favor de los habitantes de un país . Por otro lado, a quienes ya hemos asistido a varias elecciones, qué es lo que nos interesa verdaderamente? ¿Cuánta veces votamos a conciancia a los políticos que deciden por nosotros?.

Como ciudadanos tenemos la enorme obligación de cuestionar a nuestros representantes , que las situaciones “fuera de lugar” también nos asombren. En este punto cabe llamar la atención sobre la perniciosa costumbre de la dirigencia política argentina de violentar nuestra Constitución Nacional y gobernar como si nuestro país no fuera una República. Debemos exigir a nuestros representantes que respeten, sin excepeción, nuestra Carta Magna. Acá no se trata de ser oficialista u opositor. En este punto si tiene razón Redrado o la Presidente es un problema que desnuda uno quizás más grave. Los Poderes del Estado Republicano no están funcionando y todavía nos preguntamos por qué en el mundo no somos creíbles. 

Recordemos que el voto de cada habitante tiene valor y otorga poder. Ese poder que debería ser utilizado para la búsqueda del bien común y que debería honrar a  quienes durante 200 años entregaron su vida para que tengamos una casa digna, en la que todos los argentinos podamos vivir como Nación.