De esquinas y amistades.

La amistad, que ha sido elogiada, definida y parafraseada, ha servido de base a poemas, novelas, cuentos, películas y óperas, entre otras expresiones artísticas. En Puerto Santa Cruz, también tiene una calle, o mejor dicho, una esquina: San Martín y 9 de julio. No es una broma. Hace años, precisamente en 1990 mediante una disposición municipal, ese lugar fue bautizado como “La esquina de la amistad”. Para los que olvidaron el detalle, esa decisión tiene una historia detrás que al igual que el cine u otros locales forman parte de la historia cálida y melancólica de nuestro pueblo.

El Coloso desde adentro.
El Coloso desde adentro.

En ese lugar, en el que actualmente existe un local comercial, se ubicaba una legendaria tienda por la que pasaron generaciones: El Coloso. Cuenta Don Oroz en su libro que la buena disposición de su dueño Selig Besen –pero sobre todo la belleza de sus hijas- eran una causa más que suficiente para citarse obligadamente con varios amigos en esa esquina.

El “andar cansino y la sonrisa franca” de Don Américo, el nuevo dueño, no afectó la cita obligada de las tardes, en las que grupos de adolescentes se congregaban religiosamente a ver la gente pasar o a charlar sobre la actualidad del Sportivo o del Atlético.

Eso es lo que dicen pero yo, que soy de la generación siguiente, recuerdo otras charlas y sobre todo, a otra persona: a Doña Chola, la hermana de Américo. Amiga y vecina por años de mi abuela, era gracioso verlas cada vez que íbamos a comprar un par de medias, un pantalón o una campera. Eran capaces de charlar por horas antes y después de una compra de diez minutos.

Recuerdo la risa de mi abuela provocada por la mirada ácida y lúcida de “la” Chola. Alta, corpulenta y canosa transmitía mucho afecto sin apelar a la caricia de abuela que pellizca mejillas. Pero de todas sus características recuerdo su voz ronca y desenfadada, su ritmo cadencioso, su postura detrás del mostrador, como la dueña de un bar sirviendo una copa más.

Cuenta mi madre que era habitual encontrarse a la Chola prestando el mostrador del Coloso para que alguien cambie los pañales a su bebé o la infaltable presencia de los mates que cebaba sin falta cada tarde y que inevitablemente disfrutaban los ocasionales compradores y ni hablar de las “cómodas cuotas” o cualquier prenda como parte de pago para saldar una deuda.

Doña Chola, cuando Joven
Doña Chola, cuando Joven

Eximia cocinera de pasta italiana –se hicieron famosos sus agnolotis y en algunos casos toda una cábala- vio pasar generaciones de adolescentes frente a su negocio. Entre ellos, mi grupo de amigos, porque nosotros también pasamos tardes enteras mirando pasar a las chicas del pueblo y filosofando de fútbol y noticias del día. Es extraño porque nadie nos enseñó a compartir los momentos justo ahí, en ese lugar. Y sin embargo, nosotros también sucumbimos a las vidrieras con amplio marco, apto para el asiento masivo. Por eso nos sorprendimos esa tarde, cuando nos contaron que pensaban declarar esquina de la amistad justo ese lugar. Recién nos dimos cuenta de que estábamos cumpliendo un rito más profundo y lejano, la de generaciones de puertosantacruceños, atorrantes, jóvenes y ociosos homenajeando una historia de encuentros.

Como siempre, sólo cuento lo que vi. Fui una de las treinta personas que ese día a las ocho de la noche escuchó la disposición municipal con la banda Joaquín Andreu de fondo y los aplausos que se perdían en la noche apacible, que graciosamente invitaba a quedarse a charlar. Como todo recuerdo es una noche archivada en la memoria que puede evocarse incansablemente: el cielo rojizo ocultando el sol, la casi noche sin viento, el pueblo que se va preparando para cenar. Paradójicamente, no recuerdo haber visto más generaciones congregándose ahí. Como si esa esquina llena de amistad perdiera su magia cuando se intentara darle un nombre o entidad con una placa que todavía permanece. O quizás todo se deba a que El Coloso dejó de atender o la Chola dejó de recibir a todos con su voz áspera de abuela sin mimos y mucho afecto. No sé. Quizás nuevas esquinas congreguen a nuevas generaciones o se transformen en metáforas de la amistad o el compañerismo, pero sin dudas, la Esquina de la Amistad –sin necesidad de decretos y normas- es ese lugar de la adolescencia de muchos, cubierto de tardes inolvidables, entre risas, cargadas y los gritos de la Chola.

Gilgamesh.


9 comentarios acerca de “De esquinas y amistades.

  1. muy linda nota!!!
    que lindo es rescatar un poco de la historia de nuestro pueblo… y su gente que con esfuerzo y optimismo siguieron adelante a pesar de todo

  2. Inolvidable Rosa Agelica! “Chola”, tan querida, tan calida, y con un gran corazon.
    Tantas anecdotas de mi juventud,, “Y yo tan feliz que era bordando” asi nos decia cuando queriamos salir a bailar con July (su nieta).
    Siempre estaras en mi corazon Cholitaaa…
    Muy linda nota. Y muy lindos rcuerdos.

  3. Llegar a la esquina del Coloso significaba estar en el centro del pueblo. Esa vieja tienda adonde concurría con Mamá siempre estará en mi corazón como tanta gente querida de Puerto Santa Cruz!!!!!!

  4. Puerto Santa Cruz, Tienda El Coloso, los llevo en mi corazón!!
    Allí pasé mi infancia maravillosa. Mis maestras, La Sra de Lestón, La Sra. Fidalgo, la Sra Directora, etc.
    El sabio y cpmrensivo Dr. Canosa, el fotógrafo Sr. Baró, nuestros vecinos Oroz, cuántos recuerdos!
    Como ven soy veterana!!!
    Mi escuelita, con su nutrida biblioteca, su Tesoro de la Juventud, leí todo, qué feliz me hicieron!
    Con mi hermana Sarita siempre recordamos todo esto con amor!!!

  5. QUÉ LINDO, GRACIAS UNA VEZ MAS POR ESTA NOTA, LA LEI VARIAS VECES ENTRE LAGRIMAS Y RISAS POR QUE ES INCREIBLE COMO DESCRIBEN CON EXACTITUD A MI TÍO AMÉRICO Y AMI ABUELA “CHOLA” . ESA EPOCA ME DEJO LOS MEJORES RECUERDOS, COMO TODO LO QUE TENGA QUE VER CON MI VIEJITA, FUERON LOS DOS MUY BUENAS PERSONAS Y CREO QUE ES MAS QUE MERECIDO ESTE HOMENAJE A LA ESQUINA DE EL COLOSO.
    BESOS Y MUCHAS GRACIAS OTRA VEZ!
    JULIETA!

  6. QUE BUENOS RECUERDOS HOY LA NOSTALGICA MEMORIA MOJAN MIS OJOS. HACE 32 AÑOS LLEGUE A ESTE LUGAR, ENTRE AL COLOSO DE LA MANO DE CELIA QUINTAS HERMANA DE MI ESPOSO, HOY HACEMOS 32 AÑOS DE CASADO, QUE HERMOSO RECUERDO CUANTAS HISTORIAS DON AMERICO….. LAS MESA DE ROPA EN EL CENTRO , CHOLA ME DIJO ESE DIA DEL AÑO 1977 NENA….. REVOLVE Y LLEVA LO QUE QUIERAS. QUE BUENAS PERSONAS, GRACIAS A AL SUR DIGITAL POR ESTOS RECUERDOS SOY TAN AGRADECIDA A ESTE PUEBLO QUE ME ADOPTO, COMO A TODA SU GENTE LOS QUE A DIARIOS NOS VEMOS Y TAMBIEN A LOS QUE NOS MIRAN DEL CIELO, GRACIAS.

  7. Que profunda nostalgia inspira Santa Cruz! Indelebles tiempos felices de la infancia que visito tan a menudo en
    en mi memoria! La escuela, las maestras, las amigas y vecinos.
    Mimi. Betty Mander, Marincovich, las hermanas Suarez, donde estan? Si algun lector sabe de ellas, me encantaria
    que me informe!
    Que alegria oir las sirenas de los barcos que llegaban de Buenos Aires con las ultimas revistas, Billiken, Tony,
    Para Ti, y con mercaderia para el negocio de mi padre.
    El tiempo paso demasiado rapido, nos envolvio la vida en su voragine y nos llevo por nuestros diversos caminos.
    Y ahora, en su ocaso, esos momentos felices la sostienen.

  8. Esta nota fue publicada hace seis años y hoy repasando la revista AlsurDigital..me parecio apropiada enviarsela a mi amiga Patricia Tonelli Pleic…un lindo recuerdo para toda su familia….hermosa y emotiva nota.!!!!!!

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