El día del submarino

Graciela Deibe en Lago del Desierto
Graciela Deibe en Lago del Desierto

Corría el año 1965, yo cursaba el 6º grado que en aquellas épocas era el último porque hacíamos 1º grado inferior y 1º superior en la Escuela Provincial Nº2. La costumbre era tomar algo caliente a media mañana con una factura, esa merienda estaba a cargo de la escuela y la recibíamos todos los chicos, sin diferencias socioeconómicas. Nos encargaban a dos alumnos (de los más grandes) ir a buscar una lata grande (tipo de galletitas) a la panadería de Vidondo. Esta panadería era la única del pueblo, allí nos surtíamos de pan fresco y alguna factura tipo bollo con crema pastelera. No estaba lejos del colegio. Ese día, creo que era invierno, salimos a buscar las facturas Enrique Oroz y yo; rodeamos la escuela rumbo a lo de Vidondo que estaba a unas dos cuadras aproximadamente. Cuando regresábamos veíamos al cruzar cada esquina y mirando a la ría que había algo, una embarcación que no sabíamos distinguir qué era. Muy ansiosos y agitados entramos a la Escuela para contarle a la Srta. Tití Bech (la Directora); en esos momentos llegan detrás nuestro el Prefecto con gente uniformada de la Marina a invitar a todos a conocer el submarino Santa Fe que estaba anclado en el medio de la ría. ¡Qué alboroto se armó! Se terminaron las clases en las tres escuelas (la Provincial, la Salesiana y María Auxiliadora), todos a la playa a esperar el momento que en embarcaciones nos llevaran hasta el submarino. Se reunió allí todo el pueblo para vivir ese acontecimiento. Nadie dejó de visitarlo. Familiarmente nosotros vivíamos un momento especial, mi mamá estaba embarazada de mi hermana Alejandra y tenía complicaciones. Ella estaba internada en el viejo Hospital; dormíamos en casa con papá, nos mandaba a la escuela y al salir de las mismas debíamos ir a lo de la Abuela Florentina a comer y a estar con ellos hasta que papá se desocupara de su trabajo. En pleno jolgorio de la visita al submarino me encontré con mi hermano Jorge que estaba feliz con sus amigos por la aventura que estaba viviendo. Estuve un rato y me fui a visitar a mamá, la encontré con un ataque de nervios porque la gente del hospital ya le había contado del submarino y que todos los chicos del pueblo estábamos ahí, y ella estaba intranquila sobre todo por el terrible de mi hermanito que siempre hacía de las suyas. Nosotros vivimos un día diferente pero ninguno de los chicos del pueblo nos preguntábamos que hacía un submarino en nuestra ría. Gobernaba nuestro país el Presidente Illia (pergaminense de nacimiento) y teníamos un conflicto con Chile por el Lago del Desierto. Había sucedido una escaramuza entre gendarmes de ambos países y podía llegar haber un conflicto armado. Por eso se estaba movilizando a todas las Fuerzas Armadas hacia el Sur. Finalmente y por suerte no sucedió ningún enfrentamiento y solo quedó la anécdota del día que la paz del pueblo se vio alterada con la llegada del Submarino Santa Fe. La gente antigua del pueblo debe recordar muy bien este hecho. Nuestro país tenía solo tres submarinos rezagos de la 2ª Guerra Mundial comprados a EEUU., su base estaba en el puerto de Mar del Plata. Durante unas vacaciones en la década del 70 y con unos amigos muy militaristas lo volví a visitar. En el conflicto de Malvinas, el Santa Fe estaba en las islas Georgias, aquellas que no fueron defendidas por el Teniente Astiz (que se rindió sin pelear) durante el comienzo de la Guerra. Tengo entendido que los ingleses allí volaron al submarino. En el año 97 pude visitar ese hermoso lugar que es Lago del Desierto y ver el lugar del enfrentamiento armado entre los gendarmes.


2 comentarios acerca de “El día del submarino

  1. Graciela:
    Muy buenos tus recuerdos. Sé que estuviste junto a tu papá hace unos días en nuestro pueblo
    lamentando no estar ahí para saludarlos y recordar tiempos idos. Con referencia al Subamarino A.R.A.
    Santa Fé, te diré que por lo menos una vez más estuvo en nuestro pueblo, teniendo el honor de haber
    sido el primer buque en amarrar al Puerto de Punta Quilla en ése momento aún en construcción. Fué, si
    mal no recuerdo, en el invierno de 1976. Estaba de visita oficial el entonces gobernador de facto Como-
    doro Ulderico A. Carnaghi quien en ese momento se encontraba visitando la obras en construcción junto al Intendente y una comisión de vecinos entre los que me encontraba ; teniendo la suerte de presenciar el amarre teniendo fotografías que documentan dicho hecho.
    Posteriormente quienes nos encontrábamos en el puerto fuimos invitados por el comandante de la nave
    a visitarla y almorzar a bordo donde posteriormente nos dieron a los visitantes un pequeño diploma de
    “Submarinista Honorario” que guardo con mucha sastifacción, más que nada viendo después con los años
    la participación del Submarino A.R.A. Santa Fé en el conflicto de Malvinas en 1982. El domingo 25 de Abril
    de dicho año y en una misión de apoyo y traslado de personal para reforzar a los Comandos que se en-
    contraban luchando en las Islas Georgias del Sur al mando del tristemente célebre Teniente Astiz, fué des-
    cubierto por los Británicos y atacado por fuerzas navales (Brillant, Plimouth y Endurance) que con los seis helicópteros que transportaban lo atacaron con bombas de profundidad, torpedos y misiles produciéndo-
    le graves averías de la cual resultaron tres tripulantes heridos, uno de ellos de gravedad. El Comandante de la nave Capitán de Corbeta Horacio Bicaín logró atracarlo valiéndose del periscopio y ordenó la eva-
    cuación de sus setenta y siete tripulantes que fueron tomados prisioneros. Con respecto a la visita al pueblo de los buques de la Armada era común en nuestra época de niños que lo visitaran especialmente para las fiestas patrias. Prácticamente todos los años venía el Destructor Santa Cruz que era el padrino
    de la entonces Escuela Nacional Nº 2. Con los Padres Salesianos y mis compañeros de entonces recuerdo haber visitado el Santa Cruz y la Misiones disfrutando a bordo de un riquísimo chocolate con facturas. (es-
    tas no eran las de Vidondo). Aún conservan mis retinas la imagen de las maniobras navales de la Flota de Mar en nuestra ría, frente a la localidad durante varios días en 1954. Adelante con los recuerdos! Un abra-
    zo para todos. Marquitos

    de la ENON

  2. Gracias Marcos por tus recuerdos que complementan y enriquecen los míos !!!!!! Se ve que es de familia, porque he disfrutado de la memoria maravillosa de tu hermano Jorge en mi reciente visita a PSC donde pasamos con Papá unos hermosos días reencontrándonos con los lugares y la gente querida. Un abrazo. Graciela.

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