Hacerse cargo.

Hacerse CargoExisten formas diferentes de ser, ver  y sentir la vida,  actitudes que se toman para relacionarse respecto a los otros. La capacidad de ponerse en el lugar de la otra persona y más aún, actuar en consecuencia podría definirse en una palabra: Solidaridad.

 

En relación a lo expuesto anteriormente podríamos considerar las respuestas que se presentan frente a situaciones como las que han sufrido países como Haití o más cercano a nosotros el terremoto que sufrió Chile; fueron catástrofes terribles donde a través de los testimonios de la gente se sabía de la desesperación, de la  muerte apropiándose de la vida y después  del caos, volver a empezar.

 

Por otro lado aparece una  imagen más familiar e inmediata para  quienes vivimos de este lado del planeta: El alud que en Comodoro Rivadavia implicó pérdidas de todo tipo. El barro se adueñó de la vida, de las cosas y las casas o para decirlo de otra manera la tormenta en las zonas afectadas arrasó con los logros de toda una vida, los recuerdos, los proyectos y hasta los sueños de la gente que tras las paredes inundadas se encontraron  en la mirada del otro. Cuando ya no quedaba nada fueron los mismos vecinos quienes en ese momento corrieron para ayudarse, y allí entre tantas reacciones fue la solidaridad  la mejor de todas.

 

Pese a todo dentro de este escenario las cosas peores e inesperadas lograron potenciar y exponer  lo mejor  que hay en el corazón de la gente. 

De esta manera surgen “casi” espontáneamente esos  pequeños gestos transformándose en fortaleza y esperanza para quien lo necesita y por este motivo se hace necesario reconocer el trabajo de aquellos hombres y mujeres que creen constantemente  en la posibilidad de un mundo mejor – más humano-  en medio de tanto individualismo egoísta.

 

Valorar esa capacidad de servicio,  un trabajo a menudo silencioso que numerosas personas hacen desde la cotidianeidad de sus vidas, en su trabajo, en la casa y sobre todo con los necesitados es una manera de empezar a ser agradecidos.

 

En todo el mundo sobran ejemplos de solidaridad, por ejemplo desde el lugar que ocupan los artistas que en ocasiones apelan a la popularidad de su imagen para convocar  las mejores intenciones en la gente generosa. Sin ir tan lejos, Puerto Santa Cruz también es una localidad dispuesta a colaborar si se necesita por eso si apelamos a nuestra  memoria podremos  encontrar  testimonios de ayuda desinteresada permanentemente.

 

Ser solidario trae aparejado la creación de hábitos cívicos, rutinas que enseñen la deferencia y el respeto que nos merece el otro, aprender a ceder el asiento, hablar sin gritar, dar una mano cuando hace falta sin esperar nada a cambio, compartir tiempo de calidad con los otros y hasta saludar, se convierten en esos pequeños detalles que lo cambian todo teniendo siempre presente el  respeto y la educación.

 

Todos en mayor o menor medida podemos aportar algo, lo demuestran los docentes con verdadera vocación, las maestras especiales, los voluntarios en los hospitales, los médicos y enfermeras preocupadas por el paciente como persona más que como síntoma, un papá o una mamá preocupada por darle lo mejor a su hijo,  un amigo que presta su oído en cualquier hora aún de madrugada y así podríamos continuar con muchos más ejemplos que, por supuesto también queremos que Ud. como lector comparta como es habitual con nosotros.

 

Desde Asd queremos reconocer  y agradecer por esta cualidad existente  en muchas personas, con ese don maravilloso de servir desde la difícil tarea de comprender al otro, de brindarles tiempo y ayuda muchas veces desde el anonimato.


5 comentarios acerca de “Hacerse cargo.

  1. En tiempos en que las comunidades se caracterizan por el individualismo, los hombres apenas son dueños de sí mismos y nada más; notas como estas nos permiten mirarnos un poco hacia dentro e intentar sacar toda la miseria que tenemos escondida

  2. Que lastima que con todo ese caudal de Solidaridad que como seres humanos portamos, necesitemos de catastrofes para que ese valor se ponga en accion , lamentablemente la experiencia de tantas decadas vividas me demuestran que la mayoria de las veces, nos quedamos en la emocion , respondiendo en el momento de GRAN NECESIDAD para luego aletargarnos en la indiferencia…..
    Ojo no quiero pecar de pesimista , menos en esta epoca del calendario espiritual …..pero lo emocional de la solidaridad , la mayoria de las veces funciona como la espuma de la cerveza…….y despues se desvanece en palabras incumplidas…

  3. Soy un lector italiano, precisamente de la isla de Cerdeña: tan lejos de la Patagonia, de su realidad, de un lugar que aunque todo…tan diferente no es de mi isla. No tengo nada a que ver con Puerto Santa Cruz, ni he todavia tenido la suerte de visitarlo, y de conocer la gente maravillosa que vive por allì. Lo que puedo decir es que si ahora puedo dejar un comentario en español (un poco escaso de verdad), sí conozco algo de esa tierra, sí puedo afirmar que por ahi viven personas maravillosas, todo eso es por quien escribió este editorial. Fue una enorme suerte conocerla..si, es asi, vos me abriste un mundo que no conocía, me mostraste el lado mas simple y único de la gente patagónica, y por eso yo escribo por aca, por eso me documento de las cosas de Argentina, por eso descubrì un amor por ese lugar, un amor que me hace sentir cerca de una realidad que espero poder visitar personalmente en poco tiempo.
    Cuál es el sentido de este comentario mio? Es una prueba de que yo,tan lejos pero tan cerca con mi corazón, quiero publicar: es la prueba que quien escribiò el editorial lo hizo sin ninguna hipocresìa, y a mi me demostrò y sigue demostrando todo lo que está escrito, palabra por palabra. Dejo de contar inutilmente detalles, eso no importa; es demasiado que diga que esta comunicadora patagónica superò las barreras, y desde 11mil kilometros se pusò perfectamente en mi lugar, se quedò bien por adentro de mi, y compartiò conmigo lo que me hacia estar mal. Y si ahora estoy aca, levantado y mas sereno que antes, es por ella.
    Claro, esta es una micro-esperiencia, nunca me permitiría compararla con el alud de Comodoro, o al terremoto del Chile. Pero creo que sólo quien saber hacer lo que ella hizo a mi, pueda escribir serenamente un editorial tan profundo, honesto, y general.
    Gracias por estar, Sol. Un abrazo enorme a vos y a la Patagonia.
    Cristian.

  4. Solidaridad..claro que merece un editorial y no podía ser encarado de otra manera. Excelente la reflexión y me deja pensando. Las catástrofes despiertan en la mayoría de las personas sentimientos de empatía. Necesidad de ayudar y de ser útiles. Pero no nos dejemos sorprender por los grandes siniestros y tratemos de ejercer la solidaridad como un ejercicio cotidiano. Si nos mantenemos atentos nos podremos dar cuenta. como bien dice el editorial, que a nuestro lado estamos rodeados por gente que necesita de nosotros. En Puerto Santa Cruz tenemos abuelos que neceesitan nuestra compañia, familias recién llegadas con necesidades tanto materiales como de comprensión y afecto, exiten muchísimos casos de violencia familiar que requieren el compromiso de la comunidad y podríamos seguir mencionando situaciones de la vida cotidiana que requerirían de nuestra generosidad. Gracias Sole por tu reflexión!

  5. HACERSE CARGO. La verdad que es un problema para muchos… coincido con juan y con cecilia, no solo en las catástrofes debe de existir la solidaridad o la contención, es cierto que somos muy individualistas y no miramos hacia nuestro adentro, pero cuando nos toca de alguna manera afrontar situaciones de vida, también nos damos cuenta que cuesta hacerse cargo….cuántos niños son abandonados, cuántos ancianos, cuántos jovenes son dejados a la deriva con sus vicios y así se enumeraría un montón de situaciones más y a quien le echamos la culpa al Estado. Si mi hija queda embarazada la culpa es del Estado, si mi hijo es delincuente la culpa es del Estado si hay una catástrofe natural tambien se le echa la culpa al Estado.
    Y nosotros cuándo nos tenemos que hacer cargo?.
    GRACIAS ASD.

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