La bailarina

Por Graciela Deibe.

100_9909Una de las casas de mi cuadra que más me llamaba la atención era la propiedad de la Aduana, sería por un hermoso rosal que tenía al frente. Esa planta daba unos hermosos pimpollos de color amarillo, que nosotras siempre cortábamos.  Era un lugar con bastante movimiento de personas y periódicamente cambiaba el Jefe llegando siempre el recién nombrado con su familia.

En una oportunidad se instaló una familia, la Aduana contaba con vivienda para el jefe; no recuerdo su apellido pero sí a la hija que era profesora de danzas clásicas y español. Enseguida pudo formar un grupo de alumnas, entre quienes me contaba para comenzar con sus clases. Nunca fui buena para el baile pero yo me empeñaba en tratar de pararme en punta de pié. Sabía muy bien que ese no era mi destino pero igualmente no dejábamos  todas las niñas de soñar con los tutús etéreos y glamorosos o con bailar la Danza del Fuego de Manuel de Falla como nuestra profesora.

 Ella era una joven con mucha gracia que había nacido para la danza. Cuando su papá fue trasladado nuevamente, nos quedamos sin clases de baile y sin la bailarina que nos había hecho soñar con los escenarios y aplausos.


2 comentarios acerca de “La bailarina

  1. Graciela: Vos estás hablando de una chica de apellido Ré que si mal no recuerdo, su papá falleció en Puerto Santa Cruz y su familia se volvió a Diamante (Entre Ríos). Mi señora me recuerda que también su hermana Diana iba a estudiar danzas con esa chica bastante bonita y que algunos corazones rotos dejó
    en nuestro pueblo. Iba al secundario, en la época en que aún se cursaba en Piedra Buena y todos los días
    tenían que ir en un colectivo y volvían ya de noche bastante tarde porque era nocturno. Como no podían ir durante la semana a cursar gimnasia que era por la tarde, Educación de la Provincia trajo un profesor que les daba baile folklórico en horas de la tarde en la Nº 2 supliendo de esta manera a gimnasia. El profesor, se apellidaba Silva, era muy buen bailarín y en las noches luego de las 9,30 en la misma escuela comenzó a enseñar bailes folklóricos a los adultos formando luego una Peña que actuó en algunos bailes en la Española. Entre quienes integraron esa Peña bajo la dirección de Silva se encontraban entre otros Olga García, Luchito Alvarez, Betty Varela. Esto viene al caso de tu comentario por cuanto yo también
    formé parte de la Peña (siempre fuí bastante malo para el baile) y en los ensayos en la Escuela sabés quien
    era mi compañera de baile? La mamá de esta chica, muy agradable y con quien me divertía bastante. La
    verdad que fué una época muy linda, en otro Puerto Santa Cruz nó distinto, pero sí muy diferente al ac-
    tual. Cariños para todos. Marquitos

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