La Biblia y el calefón

asd_halloweenHace unos años atrás comencé a ver en la cuidad donde vivía,  cómo los nenes del barrio andaban de casa en casa disfrazados durante la noche. La primera vez me sorprendió ver el modo en que “habíamos” importado a estas tierras latinoamericanas una costumbre practicada en el Norte.

Como si el Norte fuera el Sur, adoptamos fiestas sin ninguna relación con nuestra cultura, nuestra identidad y religión porque en definitiva lo que se celebra es una fiesta pagana con orígenes en otras culturas.  En estos tiempos donde somos “practicantes a la carta”, el sentido del festejo parecería que se vació del contenido antropológico que encierra su origen para transformarse  en un producto más de consumo. ¿Lo sagrado convive con  lo profano?

Testigos partícipes de la desaparición del sentido de la historia, de la capacidad de retener el pasado y de  vivir en un presente perpetuo vamos incorporando cosas ignorando el verdadero significado,  descartamos aquello que está en desuso porque no vende y lo reemplazamos exactamente por lo opuesto o peor aún,  lo mismo.

Así por ejemplo y volviendo al sur en contraposición con ese  Halloween que convoca tantas ansiedades nocturnas a salir, surge el Día de todos los Santos que es lo que quienes son creyentes celebrarían. El 1 de Noviembre es una festividad cristiana que nace con la intención de terminar con los ritos paganos del día anterior.

Los católicos buscaron una forma para convertir la fiesta de Halloween, en una festividad cristiana que al mismo tiempo conservara la tradición de rendir culto a los muertos de manera diferente a como lo hacían los druidas y la idea que surgió fue la de recordar a todos los santos que habían muerto como mártires cristianos…Aunque me parece que esa celebración goza de poca popularidad y escaso “marketing”.


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