Puerto de Punta Quilla, ¿gigante dormido o sedado?

puerto El 26 de abril de 1978,  el programa del acto oficial de inauguración del Puerto de Punta Quilla,  invitaba a los vecinos de Puerto Santa Cruz y a los comerciantes a embanderar sus casas y edificios.

También se recibían, en la Sede Comunal, esquelas y telegramas que expresaban el júbilo y las expectativas por el acontecimiento. Entre ellas, la de una familia entrañable para la Localidad:  “Ante inauguración Punta Quilla hito histórico para Santa Cruz no podemos dejar recordar cariñosamente aquel elocuente 8 de septiembre 1973 en asamblea Cine Perfect hecho de significativa trascendencia futuro y progreso de la región con enorme jubilo y sinceros cariños muchas felicidades Puerto Santa Cruz Familia Fonzo”. Más escueto, pero igualmente cargado de expectativas se expresaba el Prefecto Principal Juan Carlos Leer: “Comparto el logro de vuestros esfuerzos. Auguro a Punta Quilla brillante destino”.

Ese mismo 26 de abril se cerraba una historia; una etapa de luchas y de unión de los puertosantacruceños para que el Gobierno cumpliera con su promesa de construir su Puerto, el punto de partida para el esperado desarrollo de la Localidad. El Puerto de Punta Quilla era una deuda que debía saldarse y que solo fue concretada cuando el pueblo entero, alentado por un grupo de estudiantes secundarios, se levantó pacíficamente para reclamar lo que les pertenecía. Casi cinco años más tarde el Puerto estaba inaugurándose.

Resulta paradójico que ese mismo 26 de abril comenzara la otra historia, la del olvido, la de los intereses creados para favorecer a otros puertos patagónicos, la del abandono y la desilusión. Punta Quilla nació condenado a ser un puerto dormido. De hecho, en un artículo del diario Clarín, fechado 8 de marzo de 1978 –casi un mes y medio antes de su inauguración- el cronista que visitó las obras prontas a entrar en funcionamiento,  describía el estado de ánimo desapacible que encontró en los puertosantacruceños: “Se trata de la materialización de un proyecto largamente ambicionado por los lugareños, quienes esperaron cerca de 80 años para ver plasmado el sueño por el que tanto bregaron. No obstante, los habitantes de la apartada ciudad, no recibieron con demasiada alegría y optimismo la finalización de los trabajos. En realidad motivos no les faltan, ocurre que tendrán uno de los mejores y más completos puertos de aguas profundas del país, pero a ciencia cierta no se sabe a partir de cuando y cómo comenzarán a llegar los primeros barcos, que den vida, impulso y justificativo a semejante emprendimiento”.

Ya en ese entonces, según el mismo artículo de Clarín, los habitantes de Puerto Santa Cruz eran conscientes de que un puerto vacío no resultaba de gran utilidad: “…acaso por eso es explicable la desilusión de un joven santacruceño que se lamentó ante Clarin: ‘Hemos recibido de nuestros padres y abuelos el legado de luchar hasta conseguir el añorado puerto. Ahora que ya lo tenemos, nosotros le dejaremos a nuestros hijos la nada fácil misión de obtener los barcos que lo usen”.

También para esa fecha, los puertosantacruceños eran conscientes de la ecuación necesaria para el desarrollo sustentable de la zona: El puerto como complemento de la actividad industrial. La actividad industrial como consecuencia del desarrollo energético: “Los más optimistas”, señalaba  Clarín, “hablan de la posible radicación de industrias, del aprovechamiento energético del río Santa Cruz, de impulsar la actividad pesquera, de una proyectada planta de aluminio”.

Resulta bastante desconcertante darse cuenta que después de 30 años, el discurso político sigue utilizando los mismos argumentos, las mismas promesas, las mismas ilusiones que nunca llegan: Aluar, las represas, un puerto vivo…

Hace 36 años, un grupo de jóvenes estudiantes se puso a la cabeza de una pueblada que logró nada menos que la construcción de un puerto. En la actualidad ¿sería posible una gesta semejante?. Podrían los puertosantacruceños recuperar el fervor y dar cause al amor por su pueblo para, del lado de los gobernantes, respaldándose y respetándose, luchar por lo que por derecho les corresponde. Las represas, las  industrias  que indefectiblemente deberían llegar de la mano de la energía y, finalmente,  un Puerto de Punta Quilla bien despierto y atento, para no volver a caer sumido en el sueño de los héroes.

Lucila Colombo


5 comentarios acerca de “Puerto de Punta Quilla, ¿gigante dormido o sedado?

  1. Las felicito por el Editorial que a sabido expresar los sentimientos que tuvo todo el pueblo para hacer realidad una obra en la que creíamos (y aún pese a todo, algunos pensamos lo mismo) sería el motor
    impulsor del desarrollo en una época en la que a mi entender había mucho más interés y compromiso de la comunidad. O será que luego con el arribo de la democracia hizo que cada uno “pateara para su lado”?
    Y asumo la parte que me coresponde en este proceso. Un abrazo por el trabajo de comunicar tan impor-
    tante que están haciendo. Marquitos

  2. Estimadas editoras:
    Creo que tocan un punto sensible y crucial tanto del pasado como del presente y seguramente en su proyección futura. Ojalá los habitantes de nuestro querida Puerto Santa Cruz, tuvieran las mismas convicciones y participación activa que aquellos hombres y mujeres, en la lucha en pos de un objetivo tendiente al bien común y al desarrollo local.
    Evidentemente intereses mezquinos, egoístas y rayando en la más decadente actitud obsecuente hacia gobernantes de turno, impiden dicho desarrollo.
    En lugar de soñar con las típicas mentirosas promesas de la construcción de centrales hidroeléctricas (ya ni recuerdo la cantidad de veces que abrieron los pliegos de licitación tanto acá como en Bs As), o el asentamiento de industrias, por que no fijan el accionar político y cívico en crear las condiciones necesarias para favorecer el amarre de barcos en nuestro puerto. Bajen tarifas, impuestos, ofrezcan bienes y servicios a mejor costo. Desarrollen las políticas necesarias. Luchen por lograrlo. Si no está en sus manos, confronten con el gobierno provincial o nacional para permitir nuestro desarrollo, en lugar de recibirlos con bombos y platillos.
    Felicito a vuestra revista por el grado de compromiso con la realidad actual de nuestra localidad. Ya estaba cansado de escuchar información trivial, de propaganda oficial, chismerío o humor de pésimo gusto. Nos han regalado un bellísimo lugar donde encontrar verdadero periodismo profesional e independiente. Notas que movilizan nuestros sentimientos y nuestra razón, que nos invitan a la reflexión y nos permiten exponer nuestros puntos de vista.
    Sigan así. Con gente como ustedes, pujantes y pensantes, no dudo en la generación de “compromisos” y así, de alguna forma, despertar a aquel “gigante o sedado”.
    Hasta dentro de 15 días.
    Luis

  3. El “gigante sedado” dice Luis, y yo comparto, comparto con Luis la idea de q el clamor del pueblo, la intencion conjunta, la uniòn popular en pos de un beneficio comùn es “gigante”, y comparto tambien que està “sedado”y me pregunto y me respondo que podrìa sedar a semejante gigante? Que poderosa droga podria mantenerlo en el letrago en el que se encuentra? Serà el desgano?, La impotencia? La falta de sentimiento de pertencia por el propio suelo?, El consumo de bienes culturales a medias?, La costumbre del mal vivir? La costumbre del no se puede?; Y si alguien alguna vez pudo, porque la sensaciòn del “no se puede”?
    Me parece a mi y me incluyo en el razonamiento que solemos actuar como si fueramos visitantes de nuestro propio espacio, como si no nos correspondiera luchar por lo que nos pertenece, y porque no decirlo tambien, por lo que nos merecemos, como seres humanos y como Argentinos. Cansada estoy de escuchar que dejamos todo en manos ” de los politicos” como si los politicos tuvieran mas poder q la intencion popular, Como si una fuerza pequeña realmente pudiera contra un pueblo completo.
    Un gigante dormido, q elige quedarse dormido, y que mientras no se haga cargo q la solucion, esta en las propias manos, en la pequeña cuota de cada uno de nosotros, seguirà dormido en manos del que le toque el turno de prometer, lo que seguramente no podrà cumplir.
    Gracias por el espacio de reflexion, me da energìas para pensar en como hacer algo para q las cosas cambien, o vuelvan a ser como eran, o tomen el curso que la historia, el suelo y su gente le tenian preparado…

  4. He releído varias veces esta nota.

    Este recuerdo de hace 36 años, me hace pensar, que en nuestro pueblo necesitamos tener una forma de expresarnos, para conseguir que este Puerto sea puesto en funcionamiento en forma urgente.

    Cómo cambiaría nuestra vida !!!

    Será necesario piquetes como en Buenos Aires????

    Será necesario cacerolazos como en la Capital ???

    No es nuestra forma de ser, pero sería bueno poder unirnos para lograr que la provincia y porque no, la nación, vea la necesidad de levantar este lugar, sin lugar a dudas.

    Como siempre, excelente el artículo y cada vez, mostrándonos la historias de vida de Puerto Santa Cruz.

    Gracias.

  5. lo que necesitamos es encontar los responsables ponerles nombres y sore todo cuando vamos a las urnas no olvidar que boleta estamoscolocando si la de siempre o alguna que cambie alguna ves algo no olvidemos quienes pasaron por la intendencia estuvieron dos periodos y no hicieron absolutamnete nada de nada gracias

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